CHISPICAS

Indisoluble  

Es verdad que Moisés permitió repudiar, por la dureza de corazón de sus coetáneos. Pero Cristo nos ha dicho que ha venido a perfeccionar la ley: “lo que Dios ha unido no lo separe el hombre”. Y la Iglesia fiel a su fundador, así lo ha enseñado siempre.

Lo que Cristo enseñó no lo podemos cambiar los hombres. Ni los poderosos, ni los curas de aldeas, ni los teólogos mundanos.

El pecado mata el alma  

En una de sus magistrales clases de teología, el P. Francisco de Paula Sola, s.i., nos contó una anécdota que le ocurrió con un buen obispo que se escandalizó al oírle decir que el pecado no “mancha el alma”. Terminaron en paz, porque el obispo aceptó su explicación.

El pecado no “mancha el alma”, la corrompe de tal manera que, si el pecador muere en pecado mortal, va al infierno. El pecado no es un concepto de razón, es una realidad mortal que pone al pecador en las puertas del infierno. Por la confesión el pecador vuelve a ser hijo de Dios.

Ser razonables  

La gente normal, las personas que tienen sentido común, fundamentan sus vidas en la fuerza de la razón. Comunistas, socialistas, democratistas y etc. usan la razón de la fuerza.

Unos con la fuerza de los votos, otros con la fuerza de la revolución social, otros con la fuerza de las bombas terroristas, otros con las máquinas de guerra que torturan y exterminan a los niños en las entrañas de sus madres. En fin que usemos la razón, la oración y la confesión.

Los mejores maestros  

Es domingo una familia numerosa, va a visitar a una anciana que no tiene familia. Al salir de casa, el padre ve que, el segundo de sus hijos, lleva unos zapatos estropeados y le dice: ¡Hijo mío! Que ya has roto unos zapatos este curso. Te he dicho muchas veces que te pongas las bambas para jugar al futbol.

La cuarta hija, de tres años se acerca y le dice: “Papá ten paciencia, ten paciencia” Buena discípula de SantaTeresa de Jesús:

Nada te turbe, nada te espante,

todo se pasa, Dios no se muda,

la paciencia todo lo alcanza;

quien a Dios tiene nada le falta:

sólo Dios basta

A Teresa de Calcuta le preguntaron ¿Quiénes son los mejores profesores? Nuestra Beata contestó: Los niños.

Jóvenes  

Una joven idealista y agnóstica decía que ella ha tenido la “súper suerte” de haber nacido en una democracia que ha desplazado a la religión.

Me parece que aún estará absorta, con la boca abierta, como quedó cuando otra joven le dio esta respuesta: la democracia, es una religión perversa.

 Solo hay una religión verdadera, la católica. Si quieres ser feliz eternamente, tienes que creer lo que Jesucristo enseñó y bautizarte.

Juzgar al prójimo  

 El Señor nos dijo: “no juzguéis y no seréis juzgados” y, también, “por sus frutos los conoceréis”. Lo he explicado muchas veces en clase.

Los frutos de la democracia moderna no pueden ser más malos. Son perversos, satánicos. Basta con legalizar y tener como un derecho asesinar a niños y niñas. El democratísimo es antinatural y antidivino. Debemos combatirlo. Las ideologías modernas que atacan y destruyen al orden normal establecido por Dios, las defienden y difunden personas concretas. No es faltar a la misericordia ni a la caridad llamar malos a los defensores del mal: “Los enemigos declarados de Dios y de la Iglesia deben ser vituperados lo más que se pueda”. La caridad obliga a cada cual a gritar: “¡Al lobo!” cuando éste se ha metido en el rebaño, y aun en cualquier lugar en que se encuentre. (San Francisco de Sales). AMÉN

 

Manuel Martínez Cano mCR